Cachete Sierra & Marta

MARTA, MY DEAR

POR: GUADALUPE SANTOMÉ OSUNA

FOTOGRAFIA: ANITA THOMAS

Así como Paul McCartney tenía a su compañera de vida, su perra Martha, a quien le dedicó una de las canciones más divertidas del White Album, Agustín “Cachete” Sierra tiene a Marta, la staffy que le alegra la vida, lo acompaña a todos los ensayos y la que es el alma de la fiesta en cualquier sitio. “Marta es muy especial, se adapta a todo”, insistió.

 

¿Cuál es el primer recuerdo de un animal en tu vida?

Yo tenia una tortuga que se llamaba floppy, tenía cinco o seis años, más de chico no recuerdo. Pero si recuerdo que mi bisabuelo tenía una quinta muy grande y ahí había muchos gatos a los que les daba de comer, había adoptado a algunos y otros simplemente estaban ahí, a mi no me gustaban (siempre fui del team perro).

¿Cómo llegan Marta y Ramón a tu vida? ¿Por qué elegiste estos nombres?

Marta llega en 2018, la fui a buscar con mi querido amigo Juan Manuel Guilera, yo quería tener un perro, siempre fui muy perrero. Lo que pasa es que siempre fui muy perrero, de chico adopté a un perro en “El Portal de las mascotas” cuando fui a hacer una publicidad de “Chiquititas”, se llamaba Manolo y después llegó Mostaza, un perro que tenía moquillo. Cuando Manolo murió, llegó Panza, que es el golden que aún vive en casa. Es decir, cuando me fui a vivir solo a Capital (Federal), quería otra compañía y entonces conocí a la raza de Marta, fue a través de un amigo que tenía un macho que se llamaba Boris. Me encantó porque era muy inteligente. En ese momento, yo estaba grabando la segunda temporada de una tira que nunca salió y hacía de paseador de perros, entonces conocí a las chicas de “Patita adiestramiento canino” y me decidí. Marta tardó en llegar, no fue fácil encontrarla porque es una raza que no se consigue fácil. Y Taco llegó a mi vida ahora, después de terminar el cantando, cuando no me renovaron el alquiler del departamento y me fui a vivir con un amigo a una casa grande. Taco que es un cachorro hermoso. Es muy cachorro y cabeza dura. Había que hacer que convivan pero ahora son Romeo y Julieta.

¿En qué se parecen a vos?

Yo de chiquito era más Taco que Marta, no acataba muchas órdenes. Marta se parece a mí sobre todo en los momentos de camaleón, es una perra diferente en la casa y en el estudio, es tímida, pero se acomoda a una situación nueva en cada proceso. Tiene esa mirada que parece un ser humano, tiene algo especial.

¿Recordás cómo nace tu amor por los perros?

Es de familia. Siempre mi papá me habló maravillas, pero yo siempre tuve perros. Nunca no hubo un perro en casa. A mi me gustan mucho, no me imagino sin tener una compañía.

¿Qué cosas hacen juntos?

Hacemos todo juntos. Menos al supermercado, después vamos a hacer todo, vamos a ensayar, al canal, a la carnicería. La acostumbré a venir conmigo hacia donde haya que ir, salvo que tenga que estar más concentrado, pero es muy fácil manejarla a Marta.

 

Marta es una perra muy inteligente y se llevó siempre el corazón de todos, ¿a qué se debe?

Es muy inteligente y es muy dulce, es por eso. Cómo te recibe y se para en dos patitas, creo que se supo transmitir su simpatía y también llama la atención cómo responde ante tanta gente y como me mira a mi, como si yo fuera su vida. Tiene una forma de mirar y una conexión que para mí es muy particular. yo no la tuve con ningún otro perro.

¿Qué pensas de la normativa que sacó el Gobierno Porteño sobre el registro de «Perros Peligrosos»?

Me parece que es un buen primer paso como idea, pero está mal ejecutado. Están pidiendo algo que no sucede. No es que sean perros peligrosos, tienen mucha fuerza y que son mal educados, pueden lastimar a otras personas o animales. No son peligrosos de por sí. Pero si es cierto que no es lo mismo una Marta enojada que un caniche enojado. Igualmente yo veo más caniches enojados que Martas enojadas. Con estos perros hay que ser conscientes y controlar al humano, al adiestrador y enseñarle. En ese punto está bien y hacia eso vamos. Que Marta tenga que pasear con correa y bozal sin haberla visto antes, eso me parece un delirio. Mi perra no se lo merece. no hay ningún peligro. Es cierto que antiguamente eran criados para eso, pero no es el caso.

¿Pensás que hace falta más educación para la crianza de un perro? O concientización animal, quizás.

Si. Pero para eso hay que adoptar, hay que reventar los criaderos para que no existan más. El Gobierno tiene que dar educación para poder tener un perro bueno y que pueda responder una orden. El estado tiene que tener coherencia en ese sentido, Cuando sos apto para criar, el Estado debería ir a tu casa a hacer un relevamiento para ver cómo está el perro, es parte de la tenencia responsable. Hay que investigar, hay que educar. El Estado tiene que estar presente en este tema también.

¿Por qué tener un perro es mejor?

Para mí es extraordinario porque es una compañía fiel. Si no tienes perro, nadie te festeja que llegaste, en cambio con un perro recibís amor y en una manera desesperada, ellos te reciben como si fueras un campeón. Me ha pasado de irme de viaje y cuando entras en tu casa y no hay nadie que te celebre, no es lo mismo.

 

@CACHETESIERRA

@MARTA_STAFFY

PRODUCCION: BULLMEDIA GROUP

AGRADECIMIENTOS: ALEJANDRA BENEVENTO

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