Erica Rivas, Estrellita, Mara & Coca

En medio de su partida a Madrid a hacer teatro con su amigo Ricardo Darin, se hizo el tiempo para recibirnos con Mara Fantasmita, nunca nombre mejor puesto, ella aparece y de repente te das vuelta y ya no esta más, como por arte de magia. Estrellita y Coca, una gata sensual parecida a ella. Erica además es vegetariana y ama intensamente a los animales y las flores.

Por Isabel de Estrada

Fotografía: Clara de Estrada

Conocí a Erica Rivas por caso, o porque el destino así lo quiso sin saber que era actriz y no solo eso, sin siquiera saber que era considerada por muchos la mejor actriz argentina y que era mi (la de miles también) novia de “Relatos Salvajes”. Erica tiene una capacidad para transformarse que la hace difícil de reconocer.. Inmediatamente pensé que tenia ante mi a una persona sensible, sencilla y linda. Cuando descubrí que era Erica, la actriz, mi admiración aumento aun más. Tiene la risa a flor de piel y seguramente el llanto también, se podría decir que vive en carne viva, y esto la hace única.

 

Cómo es la rutina con tus animales?

No tienen una rutina. Son libres de todas las cosas. Cuando me levanto les doy de comer y ellas –las dos- me hacen toda la fiesta. Después juegan con los demás perros del barrio y se tiran a tomar sol.

Qué es lo que más les gusta hacer juntos?

Me gusta mucho estar al sol con ellas. Acariciarlas, mirarlas, mientras leo o charlo con amigas. Pero lo que más me gusta es cuando estoy haciendo las cosas del jardín y ellas me acompañan, van conmigo a todas partes adonde voy, me miran mientras hago plantines o mientras podo. Algunas veces se quedan dormidas acompañándome.

 

Quién domina a quién, cómo describirías su carácter?

Entre ellas no me doy cuenta de quién es la que domina. Son amigas y se llevan bien juntas. Cada una tiene su ámbito preferido en donde es dueña y señora. Estrellita es más expresiva, más pedigüeña, más exagerada. Les gusta estar con gente, salvo que sean niños muy chiquitos, porque en general la torturan bastante. Mara es tranquila, cariñosa pero es muy miedosa. Cuando viene gente que no conoce ella se va, desaparece por un tiempo. Cuando se van, vuelve. Es más casera.

 

Tienen amigos por el barrio?

Sí, muchos. Pero sobre todo su amiga es la vecina: Coronita. También de la calle, también recuperada.

 

Qué crees que piensan de vos?

Muchas veces me lo pregunto. Creo que me conocen mucho. Y siento que tienen una compasión muy grande para conmigo. Me quieren de todas maneras, incondicionalmente. Creo que si alguien les preguntara cómo soy me defenderían, no se le contarían a nadie. Eso queda entre nosotras. Lo guardarían para nuestros encuentros, esos momentos en que nos miramos a los ojos o nos quedamos dormidas sentadas mirando el jardín.

 

Adónde nace tu amor por los perros, por los animales en general?

De mi casa familiar, de mis padres, abuelos y hermanos. Todos somos bicheros. Siempre tuve perros y gatos. Y cada muerte, cada nacimientos o cada encuentro era una conmoción en mi casa.

Cómo las encontraste?

Estrellita fue un regalo y a Mara la encontré en la zanja de casa toda sucia, escuálida, con sarna y muerta de miedo. Le habían cortado la cola hacía muy poco, entonces también sangraba. Pobrecita, era una cosa muy triste, te daba mucha lástima. Casi no tenía pelo.

 

Crees que en Mara Fantasmita están las huellas del sufrimiento o el abandono?

Sí, las noto. Es increíble cómo se ve lo que dejaron esos momentos de tanto dolor sufridos cuando era chiquita, hace años ya. La teoría traumática funcionando en su pureza. Agarro la escoba para barrer y ella cree que le voy a pegar. Saco una ropa del balde para colgar y corre espantada. Y así con muchas cosas. Después cuesta que vuelva a confiar. Conmigo ya no tanto, la reparación es más inmediata. Le hablo y la acaricio cuando tiene miedo, no sé si me entenderá, pero yo trato de que no sienta eso. La abrazo y a ella le gusta pero también se tensa. Con personas que no conoce es capaz de no volver en todo el día si alguien repite algún gesto de algo que se reverbera en ella parecido al maltrato vivido.

 

Por qué crees que tenemos tantos animales abandonados?

No sé por qué. Creo que la gente no valora la vida de los animales. Los hemos hecho objetos, a ellos también. Pero no solamente los abandonamos, también los torturamos, los asesinamos, los drogamos, los hacemos vivir cosas de las más espantosas. Si es así para con nosotros mismos, qué queda para los animales?

 

Es fácil poder hacer una vida con los perros en la ciudad y por todos lados? La gente se acerca de otra manera cuando estás con ellos?

No sé cómo es el tema de los perros en la ciudad. La verdad, yo no me animaría a tenerlos encerrados mucho tiempo del día. Por el pueblo no voy por la calle con mis perras. Ellas pasean solas y van y vienen. No las ato, no les cierro la puerta. Y cada una hace lo que quiere. Incluso vienen amigos del barrio a jugar a casa, otros perritos que se cuelan por el alambrado y se quedan en casa por ahí todo el día. Yo quise vivir en un lugar como en el que vivo también porque me gusta tener animales y tenerlos libres.

 

Cómo les decís en la intimidad? Adónde duermen?

En la intimidad les cambio el nombre permanentemente. Se los deformo, cariñosamente, es un rasgo familiar, entre nosotros siempre lo hacemos. Tienen una casita de madera de pallets que les compré recién hace poco. Pero hay muchos lugares de la casa o del jardín para que ellas duerman. Eligen según la época del año, si hace frío o si llueve. No las dejo entrar adentro de la casa. Ni tampoco les hago camita ni nada de eso. Se van armando ellas mismas sus lugares, sus niditos para dormir la siesta al sol en invierno, a la sombra debajo del pino, en verano.

 

Qué sentimientos te generan cada uno de ellos?

Estrellita es presumida, inquieta, un personaje. Me da alegría y me hace matar de risa. Mara es más melancólica. Es la compañía más fiel. Me encanta mirarlas, son graciosas cuando están juntas. Estrellita haciendo todo el circo y Mara me mira como pensando “qué le vamos a hacer es así de loca”.

 

Cómo es la relación de ellos con los gatos?

Tengo una gata. Y se llevan bastante bien. Siempre están juntas. La gata tiene locura con Mara, se le tira cerca, quiere que la toque, quiere dormir junto a ella. Al principio era más complicado, de pronto a la gata se le chifla el moño –como siempre los gatos tan impredecibles- y les tira un zarpazo. Pero ahora eso ya no pasa.

 

Qué es lo que más amas de cada uno?

Adoro la alegría y la gracia de Estrellita. La paz de Mara, su mirada. Me gusta cuando la veo sentir el viento en la cara. De Coca, mi gata adoro su forma de pedir afecto, totalmente descarada y sensual. Por eso le pusimos Coca.

 

Qué opinión tenes acerca del sufrimiento de los animales y que harías por desterrarlo?

No tengo mucho que decir acerca de este tema. Pienso que en la historia de la humanidad hemos llegado al momento más aberrante, en lo que a maltrato animal se refiere. No tenemos ni idea de lo que hacemos con los animales para alimentarnos de ellos, para vestirnos, para festejar. No me cabe en la cabeza que el sufrimiento de un animal sea un festejo, qué festejamos? El poder del hombre por sobre todas las razas vivas? Todo este sufrimiento infringido a otros seres vivos no hace más que hacerme pensar que somos el escalón más bajo, si de escalones ascendentes se trata. Los animales no humanos que comen a otros no los matan por placer, ni los torturan, ni los martirizan. Los matan para comérselos y listo. Yo elijo hacer algo por los que amo, por mis amigos. Un pequeño acto, una revolución personal, no comerlos. La conciencia de que estábamos asesinándolos, martirizándolos, como si fueran algo sin vida la tuve desde muy chica. Pero esto no lo podía unir al hecho de comer carne, sin embargo me caía pésimo y era muy quisquillosa a la hora de comer. Se ve que algo mío ya se estaba revelando a ese horror. Noto que esto le pasa a muchos chicos, cada vez más. Hay que estar preparados y poder acompañar esa sensibilidad. Sin miedo, con cariño, estudiando un poco más cómo reemplazar una alimentación carnívora. Cuando algún día nos demos cuenta de esto en que nos convertimos vamos a sentirlo muchísimo. No puedo entender la diferencia entre adorar a un perro pero sí comerme a una vaca. Y no es solamente por una conciencia ecológica, -que la tiene- ni por lo anticapitalista, que lo es, claro. Es por una certeza de querer hacer algo por los que amo. No es que no me gustaba comer carne, sólo es que no quiero comerme a mis amigos.

 

Crees que la gente ve ese sufrimiento y qué tiene que ver con la violencia humana?

Puede ser, está naturalizada esa violencia, como tantas otras. Está naturalizado el racismo, la xenofobia, la homofobia y la violencia machista. Les recomiendo leer sobre “violencia especista”. Es un patrón heredado, viene desde hace muchos años. Pero eso no lo hace algo bueno, no porque lo hicimos siempre como humanidad, habría que seguir sosteniéndolo, no?

 

Qué harías para evitarlo o qué haces?

Además de no comer carne, cuido a los que amo. Y trato de que cuando alguien se me acerca con la inquietud de no comer más carne, los abrazo con cariño y trato de contarles la experiencia que me dan estos pocos 10 años que llevo sin hacerlo.

 

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“Estrellita fue un regalo. Y Mara la encontré en la zanja de casa toda sucia, escuálida, con sarna y muerta de miedo. Le habían cortado la cola hacía muy poco, entonces también sangraba. Pobrecita era una cosa muy triste, te daba mucha lástima. Casi no tenía pelo. “

 

“No puedo entender la diferencia entre adorar a un perro pero sí comerme a una vaca. Y no es solamente por una conciencia ecológica, -que la tiene- ni por lo anticapitalista, que lo es, claro.”

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