Serafín, un perro, una familia y el tiempo que pasa

Serafín, un perro, una familia y el tiempo que pasa.

¿Qué lugar ocupa un perro en la historia de una familia? En El parque del futuro, Nicolás construye un relato tan divertido como emotivo sobre la convivencia, el amor, el paso del tiempo y ese vínculo misterioso que nos une a los animales.

Hay perros que llegan a una casa y, sin proponérselo, terminan cambiándolo todo. Serafín es uno de ellos. En El parque del futuro, Nicolás escribe sobre su vida junto a su pareja, Gastón, y ese bulldog francés que, a medida que avanza el relato, deja de ser un perro más para convertirse en una presencia fundamental.

Entre escenas cotidianas, paseos, amistades, confesiones, temores y mucho humor, el autor nos invita a entrar en la intimidad de una familia de dos hombres y un perro. Pero detrás de esas pequeñas historias aparece algo más profundo: el paso del tiempo, el abandono de la juventud y la conciencia de que nuestros compañeros de cuatro patas no estarán para siempre.

Uno de los pasajes más conmovedores del libro imagina un parque que todavía no existe. Un lugar que el protagonista sueña convertir en territorio compartido con Serafín, donde puedan pasear, tomar mate y construir una rutina. Tanto, que hasta imagina que algún día ese espacio podría ser el lugar donde depositen sus cenizas.

Con una mirada sensible y despojada de solemnidad, Nicolás logra poner en palabras algo que quienes compartimos la vida con un perro conocemos bien: los lugares, las rutinas y los recuerdos que construimos alrededor de ellos terminan siendo parte de nuestra propia historia.

Entre la crónica, el diario íntimo y el homenaje, El parque del futuro es un libro sobre los vínculos, la familia y el amor. Una lectura para reírse, emocionarse y, sobre todo, mirar un rato más a ese perro que tenemos al lado.

El texto de presentación del libro lleva la firma de Santiago Loza, quien destaca el humor y la ternura de esta historia.